dissabte, 24 de març de 2012

Comité de competición gramatical


Pepe fue castigado con dos partidos por decirle al árbitro: “¡Vaya atraco, hijo de puta!”. En su caso, el organismo disciplinario estimó que “hijo de puta” no es un insulto, sino un menosprecio o una desconsideración.

Es evidente:  quien puede pensar que "hijo de puta" es un insulto y menos viniendo de este angelito.

LA NORMA
El artículo 94 del Código Disciplinario de la Federación Española dice: “Insultar, ofender o dirigirse en términos o actitudes injuriosas al árbitro... se sancionará con suspensión de cuatro a 12 partidos”.
El artículo 117 dice: “Dirigirse a los árbitros, directivos o autoridades deportivas en términos o con actitudes de menosprecio o de desconsideración... se sancionará con suspensión de dos a tres partidos”.