dimarts, 6 d’octubre de 2009

Saeko


Después de algunos meses de silencio vuelvo a recibir una misiva del “marinero sin brújula”.
Hay cosas del contenido que se me escapan y al mismo tiempo me resultan sugerentes,
así que he decidido reproducirlo.
Que coincida además con la entrada 300 del bloc, aún me anima más a publicarlo.

A veces la sensibilidad lejana
nos hace entender la verdad universal.
¿Cual es el secreto?
¿Quien te enseña el camino que lleva al puente rojo
donde está el mayor de los tesoros
el que se puede derrochar sin limites?
El susurro en la oreja
la música de fondo
el vello que se eriza y el cuerpo dilatándose
recordando aún el sol
esta vez más amigo y más cómplice
la caricia escondida, el abrazo profundo y el manantial.
¿Donde empieza la habilidad y termina la evolución?
¿cual ha sido el proceso?
¿Cuanto de ti eras ya tú?
¿cuanto de tú eres aún tú?
¿Quién quieres ser, realmente, tú?
Saeko viene en tu ayuda y cierra el círculo
de la mano del sabio Imamura
surrealismo poético, que sublima promontorios y glándulas.
Agua tibia, ríos de placer y el puente rojo al fondo.