dimarts, 31 de gener de 2012

El desastre de la austeridad


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PAUL KRUGMAN

La semana pasada, el Instituto Nacional de Investigación Económica y Social, una fundación británica, publicó un gráfico alarmante que comparaba la depresión actual con recesiones y recuperaciones anteriores. Resulta que según un indicador importante -los cambios en el Producto Interior Bruto (PIB) desde que empezó la recesión- a Reino Unido le está yendo peor esta vez de lo que le fue durante la Gran Depresión. Tras cuatro años de depresión, el PIB británico había vuelto a alcanzar su máximo anterior; cuatro años después de que empezara la Gran Recesión, Reino Unido no está ni mucho menos cerca de recuperar el terreno perdido.

Reino Unido tampoco es la única. A Italia también le está yendo peor que durante la década de 1930, y con España dirigiéndose claramente hacia una doble recesión, tenemos a tres de las cinco grandes economías europeas como miembros del club de los "peores que". Sí, existen algunas salvedades y complicaciones, pero esto constituye, no obstante, un asombroso fracaso de la política.
Y es un fracaso, concretamente, de la doctrina de austeridad que ha predominado en el debate político de las élites tanto en Europa como, en gran medida, en Estados Unidos durante los dos últimos años.
Y bien, en cuanto a esas salvedades: por una parte, el paro en Reino Unido era mucho más elevado en la década de 1930 de lo que lo es ahora, porque la economía británica estaba deprimida -principalmente por culpa de un regreso desacertado al patrón oro- incluso antes de que estallara la depresión. Y por otra parte, Reino Unido sufrió una depresión muy llevadera en comparación con la de Estados Unidos.
Incluso así, superar el historial de la década de 1930 no debería ser un reto difícil. ¿Acaso no hemos aprendido muchas cosas sobra la gestión económica a lo largo de los 80 últimos años? Sí, así ha sido, pero en Reino Unido y en otros lugares, la élite política decidió tirar por la ventana los conocimientos obtenidos a duras penas y confiar en cambio en ilusiones que le convinieran desde un punto de vista ideológico.
Se creía que Reino Unido, en concreto, era un modelo de "austeridad expansionista", la idea de que, en vez de aumentar el gasto del Gobierno para luchar contra las recesiones, hay que recortarlo, y que esto induciría un crecimiento económico más rápido. "Los que sostienen que ocuparse de nuestro déficit y fomentar el crecimiento son de alguna manera alternativas se equivocan", declaraba David Cameron, el primer ministro británico. "No puedes aplazar lo primero para impulsar lo segundo".
¿Cómo podía prosperar la economía cuando el desempleo ya era elevado y las políticas del Gobierno estaban reduciendo directamente el empleo más todavía? ¡La confianza! "Creo firmemente", manifestaba Jean-Claude Trichet -que por aquel entonces era el presidente del Banco Central Europeo y un firme partidario de la doctrina de la austeridad expansionista- "que, en la coyuntura actual, las políticas que impulsen la confianza acelerarán la recuperación económica en vez de obstaculizarla, porque la confianza es el factor clave hoy en día".
Semejantes invocaciones al hada de la confianza nunca fueron plausibles; los investigadores del Fondo Monetario Internacional y de otras instituciones desacreditaron rápidamente la supuesta prueba de que los recortes en el gasto crean empleo. Sin embargo, la gente influyente a ambos lados del Atlántico colmó de elogios a los profetas de la austeridad, y a Cameron en especial, porque la doctrina de la austeridad expansionista encajaba con sus programas ideológicos.
Por tanto, en octubre de 2010, David Broder, quien prácticamente encarnaba la opinión común, alabó a Cameron por su audacia, y en concreto por "no hacer caso de las advertencias de los economistas de que una medicina repentina y fuerte podría frenar en seco la recuperación económica y volver a sumir al país en la recesión". Más tarde, instó al presidente Barack Obama a "hacer una cameronada" y llevar a cabo "una reducción drástica del Estado de bienestar ya mismo".
Sin embargo, por extraño que parezca, esas advertencias de los economistas resultaron ser totalmente acertadas. Y tenemos bastante suerte de que Obama no hiciera, de hecho, unacameronada.
Lo que no quiere decir que todo vaya bien en la política estadounidense. Es cierto que el Gobierno ha evitado una austeridad total, pero los gobiernos estatales y locales, que deben tener unos presupuestos más o menos equilibrados, han recortado el gasto y el empleo a medida que se acababa la ayuda federal, y eso ha sido un lastre importante para el conjunto de la economía. Sin esos recortes del gasto, ya podríamos haber estado en la senda del crecimiento autosostenible; tal y como están las cosas, la recuperación pende de un hilo.
Y puede que el continente europeo, donde las políticas de austeridad están teniendo el mismo efecto que en Reino Unido y donde muchos indicios apuntan a una recesión este año, nos lleve por mal camino.
Lo más exasperante de esta tragedia es que era totalmente innecesaria. Hace un siglo, cualquier economista -o, de hecho, cualquier estudiante universitario que hubiese leído el libro de textoEconomía, de Paul Samuelson- les podría haber dicho que la austeridad frente a una depresión era una idea muy mala. Pero los que elaboran las políticas, los expertos y, siento decirlo, muchos economistas decidieron, en gran parte por razones políticas, olvidar lo que solían saber. Y millones de trabajadores están pagando el precio de su amnesia deliberada.


dilluns, 30 de gener de 2012

Sommis de grandesa



A vegades ens creiem que som un gran país, deixem de banda reivindicacions buides i ens posem a treballar.
Els incompetents del tripartit i el seu conseller Nadal van aconseguir organitzar la societat civil Barcelonesa, reflotar una companyia aèria i tancar un acord amb el maleït govern de Zapatero, per independitzar el Prat de Barajas i posar les bases per convertir l’aeroport de  Barcelona  en un “HUB”, que ens permetria totes les connexions aèries internacionals. Tots,  plens  d’orgull patriòtic, repetien, com el projecte era clau pel desenvolupament econòmic del nostre país. De fet tots no, CiU deia que era poc.
Ha passat el temps, ja no estan els incompetents del tripartit ni el conseller Nadal, tampoc el maleït Zapatero que tan ens odiava.  El PP s’ha carregat en 15 dies el projecte del Prat i ens ha tornat a la cleda d’AENA i la companyia aèria presenta concurs de creditors, dixant 4.000 treballadors al carrer, davant la indiferència del govern de la Generalitat.
On és el senyor Mas? I el monument a la incompetència que és el conseller Recoder? Que fàcil, quan ser patriota és embolicar-se amb la senyera, i millor si és estelada.  

diumenge, 29 de gener de 2012

ADN


Suposo que és inevitable, hi ha persones properes a un grup polític local que porten en el seu ADN la superioritat intel·lectual, i és clar, això els porta a la necessitat de donar lliçons. Després l’electorat té una altra visió, però això que importa?
Aquesta vegada el motiu és una proposta de ERC.
Si no recordo malament, ERC es va presentar a les eleccions municipals i els nostres convilatans van decidir deixar-los fora del consistori.
Las propostes al ple en qualsevol ajuntament poden fer-les els grups municipals, ERC, doncs, no pot presentar propostes al ple.
L’Altraveu sí pot fer propostes al ple. Si te interès en debatre l’adscripció del nostre ajuntament a qualsevol plataforma, per que no presenten la proposta ells?
Coneixen el reglament, saben el procediment i també que no es poden avalar, sense més,  les ocurrències de qualssevol grup polític o social. Però sempre és més fàcil acusar als altres de la teva pròpia incompetència i buscar obscures intencions.

divendres, 27 de gener de 2012

et 2


Il est vrai que, parfois, le temps se fait plus lent et change de densité, sans que le ciel, irréversiblement gris, ait la moindre importance. Les dictionnaires étymologiques se soulèvent contre la toute puissance du dictionnaire historique, juste avant qu’un sensible Ravel rehausse le niveau émotionnel et artistique et nous montre que le silence, contenu et chaud, est bien souvent opportun.
J’ignore s’il s’agit du berceau de l’humanité o du refuge des poètes occitans oubliés. Ou peut-être du retour a la permanente, et cette fois-ci nouvelle, patrie adolescente, dans laquelle s’imposent les souvenirs de chasubles, les cric crac des noix et les chansons d’enfants.
Qu’est-ce qui rend si facile de pénétrer sans effort jusqu’aux refuges protégés de l’intimité ?




dimecres, 25 de gener de 2012

Moulin Faye



És cert que de vegades el temps s’alenteix i canvia de densitat, sense importar un cel irreversiblement gris.
Les “dictionnaires étimologiques” es rebel·len contra el protagonisme de “le dictionnaire històrique”, abans que un sensible Ravel pugi el to emocional i artístic i ens mostri que el silenci contingut i càlid, és, tantes vegades,  oportú.
No sé si és el bressol de la humanitat o el refugi dels oblidats poetes occitans. O tal vegada el tornar a la permanent , i ara nova, pàtria adolescent, a on s’imposen els records de casulles, el cric crac de les nous i cançons infantils.
Què fa tan fàcil entrar, sense esforços, fins als protegits refugis de la intimitat?

Estúpida obcecació


El que va començar com una reivindicació dels economistes neokeynesians,  avui  ja és un crit generalitzat que defensa fins i tot el FMI: no sortirem de la crisi amb una política obsessiva de reducció del dèficit i sense accions que fomentin l’activitat econòmica.
No més Europa dirigida per la dreta Alemanya continua instal·lada en el error. Baixa l’activitat, baixa el consum, baixen els ingressos de l’administració i puja l’atur i evidentment l’arribada de sant Mariano als altars, no generarà cap miracle en la confiança dels mercats.
Per seguir la tradició de l’entorn,  el ministre d’economia del govern d’Espanya,  també va treballar en Lehman Brothers   fins la seva fallida. Quina estranya malaltia porta als responsables polítics a posar la política econòmica en mans dels que van provocar la crisi. El senyor de Guindos és un ultraliberal conegut, de l’etapa Aznar, convençut que la solució de l’economia passa per desmuntar l’estat del benestar.

dimarts, 24 de gener de 2012

Martín Girard


Tres catorce dieciséis

Procopio está preocupado. Ha perdido la memoria. No se acuerda de lo que pasó el miércoles en el Bernabéu, ni quién dio a quién un pisotón en la mano ni por qué ni para qué. No acierta a recordar qué clase de actividad deportiva se estaba practicando ni cuál era el propósito de tantas patadas dadas, ni el nombre de quién las daba, con o sin balón. Menos aún recuerda aquella Copa que el año pasado era un preciado trofeo y este año ya no. Barrunta que, a lo mejor, se cayó de un autobús y se abolló.
Procopio está tan preocupado que casi piensa en pareado. Tiene además la sensación de vivir en un país en el que se premia la corrupción. La otra noche, sin ir más lejos, soñó con una jauría de jueces feroces que, togas al viento, perseguían a uno de los suyos para crucificarle desnudo por intentar averiguar lo que todos sabemos.
A la mañana siguiente, el deprimido Procopio asumió con gregaria resignación que los árbitros y los jueces tienen siempre razón, hagan lo que hagan y digan lo que digan, por injusto, absurdo y estúpido que nos parezca al común de los mortales. Lo sospechoso del caso es que estos magistrados, habiendo estudiado lo mismo, tengan criterios tan diferentes. Pero lo que de verdad preocupaba a Procopio no era la estulticia, ya glosada por Erasmo, sino la pérdida de memoria que ponía en solfa su proverbial erudición balompédica, así que acudió, sin cita previa, a la consulta de una psicóloga paranormal, argentina para mayor redundancia, llamada Georgina Tres Catorce Dieciséis por sus matemáticos desvaríos y más conocida como Gina Pi.
Todo parecido con Lauren Bacall en Mi desconfiada esposa no era pura coincidencia: cambiaba de vestido en cada secuencia. Tampoco era casual su semejanza con Sharon Stone en Instinto básico: curaba los traumas en un cruce de piernas. Por lo demás, afortunadamente, no existía similitud alguna con Freud o Poincaré, salvo en el intelecto. El poder mental de Pi coexistía en armonía con una prodigiosa intuición femenina solo equiparable a su belleza.
Procopio recuperó la memoria nada más verla. Pero, para justificar la perentoriedad de la consulta, pretextó no saber quién era Mourinho, lo cual, en estos días, podía interpretarse como un síntoma más grave que haber olvidado el propio nombre. "¿Y quién es Mourinho?", preguntó ella, a su vez, cogiéndole a contra pie. "Un entrenador de fútbol que manda más que el presidente y cuyo dedo señala los derroteros del club, sacando de quicio a los jugadores, exacerbando a los graderíos y poniendo en peligro el histórico prestigio de un equipo legendario", respondió Procopio, cayendo en la trampa que él mismo había propiciado.
"¡O sea que sí sabes quién es Mourinho!", le regañó Gina Pi, "Y, por si cupiera duda, acabas de utilizar 39 palabras y 189 letras para lo que bastaría una palabra de ocho letras". "¿Qué palabra?", indagó Procopio con la sonrisa turulata de un pato mareado. "Solo te diré que empieza con D de Dinamarca", dijo Pi con la expresión pizpireta de Mitzi Gaynor en Las Girls.
"Dantesco, dentista, disloque, destino, difteria, desayuno, desacato...", aventuró Procopio. "Frío, frío", le cortó ella. "Dactilar, dadaísmo, damisela, danzador, deplorar, deprimir, depravar...", insistió él. "Me parece que no has perdido la memoria sino la cabeza", dictaminó Tres Catorce Dieciséis, y dio por finalizada la sesión.
Al cruzar desolado la sala de estar, Procopio se topó con el pasajero K. Un personaje recién salido de un libro en cuyas páginas peligraba su vida y que, según pensó Procopio, buscaba refugio en brazos de Gina Pi. De repente, para sorpresa del celoso paciente, K le habló: "Si anda buscando una palabra de ocho letras que empiece por D de Dinamarca y defina la personalidad de un tal Mourinho, la palabra que busca solo puede ser una: dictador". Dicho esto, el misterioso personaje entró en la consulta. En vez de patear la puerta a la manera de Pepe, Procopio pegó la oreja. Lo que oyó fue algo inaudito: Pi le decía a K que, este año, el triplete lo ganaría Florentino. No era un augurio. Se lo había sonsacado a un árbitro en el diván.

Martín Girard és el pseudònim d'un conegut director de cinema.

dissabte, 14 de gener de 2012

Egipte

Els processos generats després des les revoltes populars en els països musulmans, al menys a mi, en generen contradiccions: alegria quan cau una dictadura i desencís amb el procés posterior.
Fa unes setmanes en un viatge al sud d’Egipte, Magued el guia, un cristià copte de considerable formació, inquietud política i tendència “liberal”, ens deia que el procés serà molt llarg però que veia el futur amb esperança.  
Aquest dies arriben els resultats d’unes llargues constituents que no serien acceptables en una democràcia occidental i que donen una majoria esclafadora (70%) a les opcions islamistes, molts dels quals (25%) són salafistes, l’opció més radical, que considera l’Alcorà la font única del dret. Les dones que estaran al parlament seran 8 (el 2%).
No és aquest el lloc per analitzar com s’ha arribat a aquesta situació, però la democràcia és basa en la voluntat de la majoria. No més confio que la majoria sigui respectuosa amb la democràcia i desitjar als amics i amigues “lliberals” i progressistes, una gran dosi d’encert i paciència. 

La inconsistente levedad



Supongo que alguna gracia debe tener,  pero yo, ni esforzándome, soy capaz de verla.
Sus comparecencias después de los consejos de ministros son una demostración palpable de su inconsistencia. El nuevo look no corrige eses aire de marisabidilla, que intenta compensar con altanería su desconocimiento de los temas. De todas formas es joven, igual aprende.
No creo que sea sectarismo por mi parte verla a años luz de las dos últimas vicepresidentas, tanto María Teresa  como  Elena fueron un modelo de saber estar i solvencia.

Doncs si


Midnight in París



Quan Woody  Allen, deixa de ser un veí de Manhatan, es converteix en un turista de Manhatan. Estic convençut que l’oficina de turisme de París estarà encantada amb el  reportatge, ple de magnífiques postals que, estic segur, han provocat en molts espectadors les ganes de tornar a París.
Al contrari que en la pel·lícula de Barcelona aquesta vegada havia una història, en molts moments ingeniosa i divertida, explicada de nou en primera persona. 
Sempre he pensat que tenim a Woody Allen una mica sobrevalorat i que fa molt temps que no ens sorprèn.    Midnight in Paris és una bona pel·lícula, amb algun moment de “brotxa gorda” i que en el missatge central, massa reiteratiu, el director renuncia a la complicitat intel·ligent de l’espectador.
En paraules robades a una amiga “Woody Allen és un vell amic pel que tens simpatia i que fa molts anys que coneixes, que veus una vegada a l’any i comparteixes amb ell una velada agradable i una conversa intel·ligent”.

Tremolem


Ja en la seva anterior vida va donar mostres de les seves habilitats. D’ell es pot esperar qualsevol cosa.

Cañete anuncia una "reforma muy profunda" de la Ley de Costas
- Medio Ambiente justifica que quiere "poner en valor" el litoral y dar "seguridad jurídica"
- El ministerio estudia alargar las concesiones y autorizar nuevos usos en primera línea
- El Gobierno prepara una "simplificación" de la normativa ambiental "para agilizar trámites”

divendres, 13 de gener de 2012

dijous, 12 de gener de 2012

PP i CiU


A sorprès a algú que CiU recolzi el decret-llei del govern del PP de pujada dels impostos?
Primer s’indignen per la proposta del control previ dels pressupostos de les comunitats autònomes, a l’Ajuntament de Barcelona s’escandalitzen i parlen de vulneració de la constitució, per acabar, com estava previst, votant a favor.
És evident que els uneix un mateix projecte: fer pagar la crisi als més dèbils, i pujar els impostos a treballadors i classes mitjanes  sense tocar la butxaca dels més rics i, és clar, reduir les polítiques socials.  
A veure qui serà capaç d’arribar més lluny!

dilluns, 9 de gener de 2012

Ya están aquí


Probablemente aún no es el momento de reivindicarlo, pero Zapatero empezó su mandato cumpliendo una promesa electoral: retirar las tropas de Irak, Rajoy empieza incumpliendo su principal argumento de campaña subiendo los impuestos.
Nos habían vendido que un gobierno del PP supondría la inmediata recuperación de la confianza i la solución a todos los problemas de España. Ahora los expertos anuncian que el paro seguirá subiendo y que la crisis va para largo, ¿Dónde están los milagros de san Mariano?
La realidad es que el margen de autonomía de la economía española es muy reducida y que la política impuesta por la derecha alemana, de reducción del déficit sin incentivos al crecimiento, hace imposible la salida de la crisis de les economías del sur de Europa.
Si además, de paso, el PP introduce elementos de reducción de la autonomía financiera de las Comunidades Autónomas y se pasa por el forro la autonomía municipal pues mucho mejor.
Que mal tenemos que haberlo hecho para que el pueblo prefiera que los gobierne un partido lleno de mentirosos i chorizos, dirigidos desde el zulo por un presidente que se esconde.
 ¿Cuál habría sido su reacción delante de decisiones como las que han tomado? Y acaban de empezar.

dimarts, 3 de gener de 2012

Keynes tenía razón





"La expansión, no la recesión, es el momento idóneo para la austeridad fiscal". Eso declaraba John Maynard Keynes en 1937, cuando Franklin Delano Roosevelt estaba a punto de darle la razón, al intentar equilibrar el presupuesto demasiado pronto y sumir la economía estadounidense -que había ido recuperándose a ritmo constante hasta ese momento- en una profunda recesión. Recortar el gasto público cuando la economía está deprimida deprime la economía todavía más; la austeridad debe esperar hasta que se haya puesto en marcha una fuerte recuperación.
Por desgracia, a finales de 2010 y principios del 2011, los políticos y legisladores en gran parte del mundo occidental creían que eran más listos, que debíamos centrarnos en los déficits, no en los puestos de trabajo, a pesar de que nuestras economías apenas habían empezado a recuperarse de la recesión que siguió a la crisis financiera. Y por actuar de acuerdo con esa creencia antikeynesiana, acabaron dándole la razón a Keynes una vez más.
Lógicamente, al reivindicar la economía keynesiana chocó con la opinión general. En Washington, en concreto, la mayoría considera que el fracaso del paquete de estímulos de Obama para impulsar el empleo ha demostrado que el gasto público no puede crear puestos de trabajo. Pero aquellos de nosotros que hicimos cálculos, nos percatamos, ya desde el primer momento, de que la Ley de Recuperación y Reinversión de 2009 (más de un tercio de la cual, por cierto, adquirió la relativamente ineficaz forma de recortes de impuestos) se quedaba demasiado corta teniendo en cuenta la gravedad de la recesión. Y también predijimos la violenta reacción política a la que dio lugar.
De modo que la verdadera prueba para la economía keynesiana no ha provenido de los tibios esfuerzos del Gobierno federal estadounidense para estimular la economía, que se vieron en buen parte contrarrestados por los recortes a escala estatal y local. En lugar de eso, ha venido de naciones europeas como Grecia e Irlanda que se han visto obligadas a imponer una austeridad fiscal atroz como condición para recibir préstamos de emergencia, y han sufrido recesiones económicas equiparables a la Depresión, con un descenso del PIB real en ambos países de más del 10%.
Según la ideología que domina gran parte de nuestra retórica política, esto no debía pasar. En marzo de 2011, el personal republicano del Comité Económico Conjunto del Congreso publicó un informe titulado Gasta menos, debe menos, desarrolla la economía. Se burlaban de las preocupaciones de que un recorte del gasto en tiempos de una recesión empeoraría la recesión, y sostenían que los recortes del gasto mejorarían la confianza del consumidor y de las empresas, y que ello podría perfectamente inducir un crecimiento más rápido, en vez de ralentizarlo.
Deberían haber sido más listos, incluso en aquel entonces: los supuestos ejemplos históricos de "austeridad expansionista" que empleaban para justificar su razonamiento ya habían sido rigurosamente desacreditados. Y también estaba el vergonzoso hecho de que mucha gente de la derecha ya había declarado prematuramente, a mediados de 2010, que la de Irlanda era una historia de éxito que demostraba las virtudes de los recortes del gasto, solo para ver cómo se agravaba la recesión irlandesa y se evaporaba cualquier confianza que los inversores pudieran haber sentido.
Por cierto que, aunque parezca mentira, este año ha vuelto a suceder lo mismo. Muchos proclamaron que Irlanda había superado el bache, y demostrado que la austeridad funciona (y luego llegaron las cifras, y eran tan deprimentes como antes).
Pero la insistencia en recortar inmediatamente el gasto siguió dominando el panorama político, con efectos malignos para la economía estadounidense. Es verdad que no hubo ninguna medida de austeridad nueva digna de mención a escala federal, pero sí hubo mucha austeridad "pasiva" a medida que el estímulo de Obama fue perdiendo fuerza y los Gobiernos estatales y locales con problemas de liquidez siguieron con los recortes.
Claro que, se podría argumentar que Grecia e Irlanda no tenían elección en cuanto a imponer la austeridad, o, en cualquier caso, ninguna opción aparte de suspender los pagos de su deuda y abandonar el euro. Pero otra lección que nos ha enseñado 2011 es que Estados Unidos tenía y sigue teniendo elección; puede que Washington esté obsesionado con el déficit, pero los mercados financieros están, en todo caso, indicándonos que deberíamos endeudarnos más.
Una vez más, se suponía que esto no debía pasar. Iniciamos 2011 con advertencias funestas sobre una crisis de la deuda al estilo griego que se produciría en cuanto la Reserva Federal dejara de comprar bonos, o las agencias de calificación pusieran fin a nuestra categoría de Triple A, o el superfabuloso comité no consiguiera alcanzar un acuerdo, o algo. Pero la Reserva Federal finalizó su programa de adquisición de bonos en junio; Standard & Poor's rebajó a Estados Unidos en agosto; el supercomité alcanzó un punto muerto en noviembre; y los costes de los préstamos de Estados Unidos no han parado de disminuir. De hecho, a estas alturas, los bonos estadounidenses protegidos de la inflación pagan un interés negativo. Los inversores están dispuestos a pagar a Estados Unidos para que les guarde su dinero.
La conclusión es que 2011 ha sido un año en el que nuestra élite política se obsesionó con los déficits a corto plazo que de hecho no son un problema y, de paso, empeoró el verdadero problema: una economía deprimida y un desempleo masivo.
La buena noticia, por decirlo así, es que el presidente Barack Obama por fin ha vuelto a luchar contra la austeridad prematura, y parece estar ganando la batalla política. Y es posible que uno de estos años acabemos siguiendo el consejo de Keynes, que sigue siendo tan válido hoy como lo era hace 75 años.




Sectes


De forma casual vaig coincidir el passat divendres a la plaça Colón de Madrid, lloc a on els sectors més reaccionaris del catolicisme espanyol, amb presència de la nova alcaldessa i el cardenal de Barcelona, celebren les seves arengues a favor d’una concepció agressiva i sectària de la família, del matrimoni i de les opcions sexuals.
No vaig poder dissimular la meva alegria pel fracàs de la convocatòria. Un espectacular muntatge de megafonia, que no sé qui va pagar, propiciava l’enfrontament desigual de les veus prepotents i  els carrers buits.
Costa entendre l’actitud permissiva o millor còmplice, de les autoritats a la invasió de l’espai públic (la Castellana de Madrid un divendres a la tarda) per part dels sectaris d’una determinada creença i el desplegament, impressionant i excessiu, de forces de l’ordre públic.
Em pregunto quina seria l’actitud  de les mateixes autoritats, davant  d’una pretensió semblant d’una pregaria pública dels musulmans o un bateig multitudinari dels Testimonis de Jehovà.
Quan entendrem que les creences religioses formen part de l’àmbit privat? Fins quan es mantindran els privilegis d’una església en la que els abusos són pràctica habitual, que es finança amb diners públics i que no respecten les lleis democràtiques?

2012




Malgrat la crisi econòmica, els retalls i les injustícies socials, hem de mantenir la convicció que l’objectiu fonamental de l'esser humà és intentar ser feliç.
Bones festes i feliç 2012