Hace 30 años que “milito” en PRISA, por eso, quizás, es mayor la decepción.Es cierto que muchas veces tienen ese cierto aire de “ir de sobraditos”, de sentirse más protagonistas que nadie, pero uno los perdonaba porque habían conseguido conectar con la filosofía de la mayoría de centro izquierda que jugó el papel más activo en los primeros lustros de la democracia. En el fondo, sin negar sus intereses, era de los nuestros y a los tuyos los justificas y los defiendes.
Ahora las militancias entran en conflicto: nosotros sabemos donde estamos y ellos pretenden convencernos que lo que les mueve es la objetividad. Nadie se lo cree.
El grupo PRISA que, se supone, es experto en comunicación, ¿por que la “jode” tanto comunicando? Todos estamos convencidos de que su "cambio" responde a que le han tocado el bolsillo.
De que objetividad hablan si en la estrategia participan todos, prietas las filas, todos a una. Hasta el pobre Iñaqui ha puesto en juego su credibilidad de una forma muy barata.
No puedo negar que me sabe mal, pero tanto satélite, tanta TV, tanta plataforma, tanto derecho de fútbol, que ellos han contribuido a hinchar, les ha alejado de los orígenes.
No sé como acabará esta historia, aunque algo se ha roto para siempre.
Peor será si los derechos del fútbol, se acaben cargando la credibilidad de un diario y una emisora, que han jugado un papel tan importante en algunas regiones de España.









