dijous, 17 de juliol de 2008

Marinero sin brújula

Aquest escrit estava preparat la nit del dissabte dia 12, la llarga i fosca nit. Després ho vaig trobar poc adequat. Avui vull publicar-lo en homenatge als vius.

Avui he rebut un missatge anònim, signat com “marinero sin brujula”.
Contradient el meu criteri de no recollir al bloc res que sigui anònim, he decidit publicar-lo. Em sembla interessant, especialment, la visió sobre la divinitat i l’aire provocador d’algunes afirmacions. No sé si és algú que he conegut, tampoc si és un home o una dona ni quina edat té.
Mantinc la llengua original i, alguns errors de puntuació, en la que m’ha arribat la carta:

"Cuando leas esta misiva ya no recordarás la cuerda potente de Charly Haden y el piano sutil y caribeño de Gonzalo Rubalcaba. Tampoco, que después, en la radio, sonaba Frederic Mompou mezclado intensamente con aguardiente gallego.
Estarás en otra historia, en otra música, en ese punto de vigilia, lúcida y creativa, en que todo está claro y al mismo tiempo te sientes en un mundo distante e irreal, en el que George Steiner le explica a Almudena lo jilipollas y lo inconsistente que es Shakespeare, ( ya sé que tu dirías que no) recomendándole efusivamente que lea a Racine (Andromaque sobre todo, aunque también Antigone). O incluso mejor, que acuda directamente a la fuente, al gran Sófocles a su Electra, a su Antígona y su Edipo.
Suena de fondo un solo de cello de Bach, el más grande, que me paraliza… pero me repongo y me niego a aceptar que un día el espíritu democrático, abierto, lúcido y brillante del pensamiento griego, pudiera ser dominado por los estrechos principios del judeo-cristianismo. Y esbozo una teoría: el mundo se jodió en el momento en el que dios fue singular. Bienaventurados los paganos, porque tienen muchos dioses que se joden entre ellos y dejan de joder a los humanos.
Así como la base de la democracia es el reparto del poder, las creencias en varias divinidades es menos pernicioso que la creencia en un solo, total, absoluto y autoritario dictador, gestionado además desde una sola gerencia de intransigentes y corruptos servidores del mal.
Pero en realidad yo no quería hablar de esto.
Por suerte llega Bela Bartok y me saca del pozo, y me descubre que también existen las personas individuales (que coño es la humanidad!) y que existe la piel sensible y los cuerpos capaces de reaccionar ante los estímulos, y los orgasmos superficiales y profundos, y también los tántricos, sensuales, cerebrales, etílicos, impulsivos, estúpidos, innecesarios, voluptuosos, pasionales, suaves, tiernos, dulces….. y que ir descubriéndolos es ir haciéndose libre y entrando en el auténtico paraíso, en el que reinan las caricias, la amistad, el placer y el alcohol. Y por supuesto la música."