dissabte, 20 de juny de 2009

Elegía

Te has ido y me doy cuenta que nuestro último encuentro era una despedida.
Que extraña sensación que hablen de ti como si no estuvieras.
¿Donde estás? ¿Que has hecho de la risa contagiosa i la mirada lúcida?
Ahora todo se mezcla: el sosiego final, la incromprensible calma, los recuerdos, la madre muerta, las sabanas revueltas, “ l’amour fou”. Tu hija Marta, tan tú.
Consigues que en mi mente, se impongan los origenes, ¿más de 30 años ya? Claro que estoy en deuda: como defenderse de tanta pasión descontrolada y clandestina, de tanto sí, de tanto siempre, de tanta fuerza, de tanta ingenuidad color canela.
Te has ido y no sé si no estás o estás del todo Si sé que me inunda la tristeza y no quiero consuelo, quiero purificarme en tu dolor y hacerlo mio.
No, no te has ido, has vuelto, a reponerte, a los estrechos valles de la aldea.
En el próximo cruce de caminos, nos vemos compañera.