dijous, 11 de març de 2010

Madrit, Madrit, Madriiit...(Real)


He estado a punto de tener un momento de debilidad, pensando en algunos amigos que hoy sufren. Que quede claro mi mayor respeto por aficionados y ciudadanos de una ciudad que tiene un montón de cosas envidiables.
Lo siento por ellos, pero hoy estoy especialmente feliz: por razones históricas pero también por los 300 millones de prepotencia y grandilocuencia y las infinitas toneladas de chulería.
Hoy soy del Lyón, mi río es el Rhône y Pjanic es mi ídolo.... y hasta tengo un recuerdo para el maestro Paul Bocuse.