divendres, 26 de març de 2010

dudas y prejuicios

Te instalas en la duda
prisionera de una promesa impuesta
y dejas que se adueñe de ti
una contradicción estúpida y ajena.
Que harás si se impone el silencio?
si al final la caricia que esperas
se convirte en el gesto añorado
lejos de confidencias y derroches.

Ya sabes qué hay que hacer
si las dudas te impiden decidir:
expón tu cuerpo al frío y la tormenta
aguanta, reflexiona, llora, canta
y conserva de par en par las puertas.
Desnúdate de todos los prejuicios
deja atrás la razón y la conciencia
y que esta vez decidan los instintos